¿Qué características tienen las masas como
público en la comunicación digital? ¿Cuáles de esas características pueden ser
útiles y deben ser tenidas en cuenta en un plan de comunicación digital con
énfasis en bien público?
La principal
diferencia entre el público de los medios tradicionales (analógicos) con el de
los medios digitales es su posibilidad de convertirse en prosumidores[i] (simultáneamente
consumidor y productor de contenidos, ya sea generando los propios como tomando
los de terceros para cargarlos de otros elementos y re direccionarlos).
Esta
potencialidad, sumada a la diversificación de medios y canales que ofrece la
comunicación digital, provoca a su vez que los públicos dejen de ser uniformes
y pasen a tener características específicas e intereses mucho más variados.
Esto rompe con
el paradigma de Laswell que planteaba el proceso de comunicación de forma
unidireccional, con un receptor pasivo, sin interacción y de mensajes
uniformes.
Para
comprender los fenómenos de la comunicación de masas, y a los efectos de
elaborar un plan de comunicación digital de bien público, resulta más
pertinente analizar los aportes de Raymond Williams tanto por su aproximación
interdisciplinaria como por la consideración de las posibilidades de
manifestarse que se le ofrecen a los individuos.
Por otra
parte, la minería de datos (o un
cruzamiento mucho más sencillo, pero que antes era impracticable) resultará una
herramienta útil para determinar los diferentes perfiles de nuestro público de
forma bastante precisa. Esto nos ayudará a entenderlos y atenderlos en cuanto a
sus especificidades y necesidades.
Luego,
partiendo de estos análisis, procuraremos elaborar los mensajes más adecuados
para acceder a ellos. Igualmente, esto tampoco resulta una tarea sencilla, ya
que al igual que en la era de los medios analógicos, los usuarios suelen tener
como referentes a las personas y los medios que son ideológicamente afines y
retroalimentan su visión de las cosas. Por lo tanto, a pesar del fácil acceso
al debate público a través de las redes sociales, por el momento, éste rara vez
llega a ser un debate racional como desearía Habermas.
Gonzalo Gómez
Gonzalo Gómez
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